Durante mucho tiempo, los exámenes de ultrasonido estuvieron ligados a grandes máquinas que se encontraban en salas de imágenes dedicadas. Si un paciente necesitaba una ecografía, por lo general tenía que ser trasladado al departamento de radiología y esperar a que hubiera un sistema disponible.
Hoy en día, ese flujo de trabajo está cambiando.
Los dispositivos de ultrasonido portátiles —especialmente los escáneres de mano— están haciendo posible realizar imágenes directamente en la cabecera del paciente. En lugar de trasladar al paciente a la máquina, los médicos pueden llevar el dispositivo de ultrasonido al paciente.
En los ajetreados servicios de urgencias, unidades de cuidados intensivos y clínicas ambulatorias, ese pequeño cambio puede marcar una gran diferencia.
En muchas situaciones, una ecografía rápida en la cabecera del paciente puede ayudar a los médicos a responder preguntas importantes en cuestión de minutos.
Este artículo explica cómo funciona el ultrasonido portátil y cuándo se usa típicamente en la práctica clínica diaria.